¡Sí, es posible conservar tomates frescos hasta por 2 años sin usar vinagre! 
El secreto está en un método tradicional, simple y muy eficaz que mantiene su sabor, textura y nutrientes por mucho más tiempo.


Primero, elige tomates sanos, maduros y firmes, sin golpes ni partes blandas. Lávalos bien, sécalos completamente y retira el tallo. Luego colócalos enteros en frascos de vidrio esterilizados. En este método no se agrega vinagre ni sal, solo los tomates tal cual. Llena los frascos dejando solo un pequeño espacio en la parte superior
Ahora viene el paso clave: esterilización al baño maría. Cierra bien los frascos, colócalos en una olla grande con agua caliente que los cubra por completo y hiérvelos durante 40 a 60 minutos. Este proceso elimina bacterias y sella herméticamente los frascos. Luego déjalos enfriar completamente boca abajo para asegurarte de que se haga el vacío
Una vez fríos, guárdalos en un lugar oscuro, fresco y seco. ¡Y listo! Así tendrás tomates frescos por hasta 24 meses, listos para tus sopas, salsas, guisos o lo que se te ocurra, como si estuvieran recién cosechados