3. Combine los ingredientes húmedos: En un recipiente aparte, bata el huevo y agregue el resto de la leche tibia, el aceite vegetal y la mantequilla ablandada.
Mezcle bien hasta que los ingredientes estén completamente integrados.
4. Combine todos los ingredientes: Añada la mezcla de levadura espumosa al bol con los ingredientes húmedos y luego vierta esta mezcla en el bol con los ingredientes secos. Mezcle hasta formar una masa suave. La masa debe quedar ligeramente pegajosa, pero manejable.
5. Amasar la masa: Colocar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasar durante unos 10 minutos, o hasta que esté suave y elástica.
Si la masa está demasiado pegajosa, añadir un poco más de harina según sea necesario. El amasado desarrolla el gluten, lo que le da al pan su estructura y textura.
6. Primer levado: Coloque la masa en un recipiente ligeramente engrasado, cúbrala con un paño de cocina limpio y déjela levar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que doble su volumen. El ambiente cálido favorece la fermentación de la levadura, lo que permite que la masa leve.
7. Dale forma a la masa: Una vez que la masa haya levado, golpéala para que suelte el aire. Divide la masa en porciones iguales y forma bolitas. Coloca las bolitas en moldes engrasados o en un molde para pan.
8. Segundo Levado: Vuelva a tapar la masa y déjela levar durante 30-45 minutos más, o hasta que doble su volumen. Este segundo levado permite que la masa adquiera más sabor y una textura más ligera.
9. Precaliente el horno: Precaliente el horno a 180 °C (350 °F). Asegurarse de que el horno esté completamente precalentado ayuda a que el pan se hornee uniformemente.
10. Hornear: Pincele la superficie de la masa con un poco de leche o huevo batido para obtener una corteza brillante. Hornee en el horno precalentado durante unos 25-30 minutos, o hasta que esté dorado y el pan suene hueco al golpearlo. Este sonido hueco indica que el pan está completamente horneado por dentro.
11. Enfriar y servir: Deja enfriar un poco el pan antes de desmoldarlo. Sírvelo caliente con mantequilla o tu crema favorita. ¡Disfruta de este delicioso pan casero con un toque de semillas de amapola y una corteza perfecta!
¿Por qué el vinagre hace maravillas en el pan?
Mejora la textura: el vinagre fortalece la masa y ayuda a crear una estructura de miga más fina, lo que da como resultado una textura más tierna y consistente.
Mejora el sabor: La ligera acidez del vinagre equilibra los sabores y realza el sabor general del pan sin agriarlo.
Aumenta la levadura: el vinagre reacciona con el bicarbonato de sodio para producir dióxido de carbono, que ayuda a que el pan suba y se vuelva liviano y esponjoso.
Consejos para un pan perfecto
Use levadura fresca: Asegúrese de que la levadura esté fresca y activa. Si no forma espuma durante la activación, es posible que esté caducada y deberá usar un nuevo lote.
Medidas precisas: Mida los ingredientes con precisión, especialmente la harina. Demasiada harina puede hacer que la masa quede densa y pesada.
Amasado correcto: El amasado es esencial para el desarrollo del gluten, que le da estructura al pan. Amase la masa hasta que esté suave y elástica.
Sugerencias de presentación
Con mantequilla: Disfruta de una rebanada de pan caliente con una generosa cantidad de mantequilla. La sencilla combinación de pan fresco y mantequilla siempre es una delicia.
Como sándwich: Usa el pan para preparar deliciosos sándwiches. Su textura suave y esponjosa combina a la perfección con una variedad de rellenos, desde salados hasta dulces.
Con sopa: Sirve el pan con tu sopa favorita. Es perfecto para mojar y le da un toque reconfortante a cualquier comida.
Beneficios para la salud de los ingredientes clave
Harina de trigo: Rica en vitaminas B y E, la harina de trigo proporciona nutrientes esenciales y fibra, favoreciendo la salud digestiva y los niveles de energía.
Semillas de amapola: Estas diminutas semillas están repletas de calcio, magnesio y fibra. Le aportan un sutil toque crujiente y un sabor a nuez al pan.
Huevos: Los huevos enriquecen el alimento y aportan proteínas, vitaminas esenciales y minerales. Además, ayudan a unir los ingredientes.
Leche: La leche aporta humedad, realza el sabor y aporta calcio y proteínas. La leche tibia ayuda a activar la levadura con mayor eficacia.
Esta receta tradicional de pan familiar con un toque de vinagre es una auténtica joya. La simple adición de vinagre marca una diferencia significativa en la textura y el sabor del pan. Con pasos fáciles de seguir e ingredientes comunes, podrás disfrutar de un delicioso pan casero en tan solo unas horas. ¡Prueba esta receta hoy mismo y saborea el delicioso sabor del pan secreto de la abuela!