- Pela y corta las manzanas en cubos pequeños o en láminas finas, según tu preferencia. Si te gusta el toque crujiente, puedes dejarlas en láminas más gruesas.
- En una sartén a fuego medio, coloca las manzanas con un poquito de mantequilla (aproximadamente 1 cucharada) y canela. Cocina durante unos 5-7 minutos, hasta que las manzanas estén suaves pero aún con algo de firmeza. Esto les dará un sabor delicioso y una textura perfecta para el pudin.
- Reserva las manzanas para más tarde.
2. Preparar el bizcocho:
- Corta el bizcocho (o pan) en trozos pequeños o en cubos. Si el bizcocho está un poco duro (si usas uno del día anterior, por ejemplo), no te preocupes, ya que absorberá bien la mezcla líquida.
3. Hacer la mezcla líquida:
- En un tazón grande, bate los 2 huevos con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla suave y espumosa.
- Añade la leche, la esencia de vainilla y la sal, y bate nuevamente hasta que todo esté bien integrado.
- Incorpora la mezcla líquida sobre los trozos de bizcocho. Deja reposar durante unos 5-10 minutos para que el bizcocho se empape bien de la mezcla.
4. Montar el pudin:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F).
- Engrasa ligeramente un molde para hornear (puede ser redondo o cuadrado) con mantequilla.
- Coloca la mitad de la mezcla de bizcocho empapado en el molde.
- Agrega una capa de las manzanas cocidas sobre el bizcocho.
- Cubre con el resto de la mezcla de bizcocho y, si lo deseas, coloca un poco más de manzanas por encima para decorar y darle un toque extra de sabor.
5. Hornear el pudin:
- Hornea el pudin en el horno precalentado durante 35-40 minutos o hasta que el pudin esté dorado por encima y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Si el pudin se dora demasiado rápido por encima, cubre con papel aluminio durante los últimos 10 minutos de cocción.
6. Servir:
- Deja enfriar el pudin durante unos 10 minutos antes de servir.
- Puedes espolvorear un poco de azúcar glas por encima para darle un toque decorativo y más dulce.
- Sirve tibio o a temperatura ambiente. ¡Acompáñalo con una bola de helado de vainilla o un poco de nata montada para hacerlo aún más especial!
Consejos y Variaciones:
- Agregar frutos secos: Si te gustan los frutos secos, puedes añadir nueces, almendras o pasas a la mezcla para darle un toque crujiente y sabroso.
- Sustitutos de azúcar: Puedes usar miel, stevia o jarabe de arce si prefieres una opción más natural.
- Asegúrate de no empapar demasiado el bizcocho: La mezcla líquida debe ser absorbida por el bizcocho, pero no debe quedar completamente empapado. Si es necesario, ajusta las cantidades de leche o pan para obtener la consistencia correcta.
- Opción sin gluten: Si deseas una opción sin gluten, puedes usar pan sin gluten o incluso harina de avena para hacer tu propio pan sin gluten.
Sugerencias de acompañamiento:
Este pudin de bizcocho con manzanas es delicioso por sí solo, pero puedes acompañarlo con:
- Helado de vainilla o crema batida para darle un toque indulgente.
- Salsa de caramelo o miel si deseas agregar un extra de dulzura.
- Un café o té para acompañar y disfrutar de este delicioso postre en cualquier momento del día.
Conclusión:
El pudin de bizcocho con manzanas es una receta deliciosa, reconfortante y perfecta para cualquier ocasión. La combinación de bizcocho suave, manzanas caramelizadas y la crema esponjosa te ofrecerá un postre que te hará querer repetir. ¡Es una forma perfecta de aprovechar los ingredientes que tienes en casa y transformar algo sencillo en una experiencia deliciosa!