¡El pollo efervescente suena increíble! Es un truco muy interesante y sencillo que puedes probar para darle un toque único a tus platos de pollo. Aquí te explico cómo puedes hacerlo:
Ingredientes:
- Pechugas o muslos de pollo (según tu preferencia)
- 1 taza de refresco con gas (puede ser agua con gas, soda o incluso una bebida como la Coca-Cola o Sprite)
- Especias al gusto (sal, pimienta, ajo en polvo, orégano, pimentón, etc.)
- Aceite para freír o para cocinar al gusto
Pasos:
- Preparar el pollo: Lava y seca las piezas de pollo. Puedes hacer marinado si deseas darle más sabor. Un truco clásico es sumergirlo en una mezcla de ajo, limón, y especias por 30 minutos a una hora.
- Crea la mezcla efervescente: En un bol, mezcla el refresco con gas con las especias que elegiste (sal, pimienta, ajo en polvo, etc.). La clave aquí es la efervescencia del refresco, que ayudará a darle una textura crujiente y aireada al pollo.
- Sumergir el pollo: Coloca las piezas de pollo en la mezcla efervescente y déjalas reposar durante unos 10-15 minutos. La burbujas del gas interactuarán con la carne y la harán más tierna y jugosa.
- Cocinar el pollo: Calienta un poco de aceite en una sartén y fríe el pollo como lo harías normalmente. Gracias a la efervescencia, la capa exterior quedará más crujiente y sabrosa. Si prefieres hornearlo, también puedes hacerlo en un horno precalentado a 180°C durante 30-40 minutos.
- ¡Disfruta! Sirve el pollo con tu guarnición favorita, como papas fritas, ensalada o arroz.
Este truco simple aprovecha la burbuja del gas para darle una textura única al pollo, y lo mejor es que puedes hacerlo con ingredientes muy fáciles de conseguir. ¿Te animas a probarlo?