Instrucciones
1. Preparar los ingredientes:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) y engrasa ligeramente un molde para pastel de aproximadamente 20 cm de diámetro.
- Si es necesario, pica los frutos secos (como las nueces o las almendras) en trozos pequeños, para que se distribuyan mejor en la masa.
- Hidrata las frutas deshidratadas (como las pasas, ciruelas o dátiles) en un poco de agua caliente durante unos 10 minutos, luego escúrrelas y córtalas si son grandes.
- En un tazón pequeño, mezcla la harina integral con el polvo de hornear, la canela, y la sal.
2. Preparar la masa:
- En un tazón grande, bate los huevos con el azúcar moreno (o el edulcorante de tu preferencia) hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
- Agrega el aceite de oliva (o la mantequilla derretida) y la esencia de vainilla, y mezcla bien.
- Incorpora el jugo de naranja y la ralladura de naranja (si decides usarla) a la mezcla.
- Poco a poco, agrega la mezcla de harina, batiendo a baja velocidad o con una espátula para evitar que se formen grumos. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.
3. Incorporar los frutos secos y las frutas:
- Añade los frutos secos y las frutas deshidratadas a la masa, mezclando con una espátula o cuchara de madera para que queden distribuidos de manera uniforme en la masa.
- Si la mezcla está muy espesa, puedes añadir un poco más de jugo de naranja o agua hasta que obtengas una consistencia espesa pero que se pueda verter.
4. Hornear el pastel:
- Vierte la masa en el molde previamente enharinado y engrasado.
- Lleva al horno y hornea durante 40-50 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro del pastel, este salga limpio.
- Si el pastel se dora demasiado rápido por encima, cubre con papel de aluminio durante los últimos 10 minutos de cocción.
5. Dejar enfriar y servir:
- Deja enfriar el pastel en el molde durante unos 10 minutos antes de desmoldarlo. Luego, colócalo en una rejilla para que se enfríe completamente.
- Puedes servirlo tal cual, o espolvorearlo con un poco de azúcar glas o con una cobertura de chocolate derretido para darle un toque más indulgente.
Consejos y Variaciones:
- Frutas frescas: Si prefieres usar frutas frescas en lugar de deshidratadas, opta por manzanas, peras, o plátanos. Ten en cuenta que las frutas frescas pueden hacer que la masa quede más húmeda, por lo que es posible que debas ajustar la cantidad de harina.
- Frutos secos: Puedes usar solo un tipo de fruto seco o combinar varios, dependiendo de tus preferencias. Algunas buenas opciones incluyen almendras, nueces, avellanas o pistachos.
- Versión sin gluten: Para hacer este pastel sin gluten, puedes usar harina de almendra o harina sin gluten como sustituto de la harina integral.
- Más sabor: Si deseas un toque más especiado, puedes añadir una pizca de clavo o nuez moscada.
Sugerencias de acompañamiento:
Este pastel de frutos secos y frutas es delicioso por sí solo, pero puedes acompañarlo con:
- Crema batida o yogur griego para un toque cremoso.
- Helado de vainilla o helado de frutas para un contraste fresco y dulce.
- Un té verde o café para un toque de sofisticación.
Beneficios y ventajas:
Este pastel es una excelente opción para quienes buscan un postre más saludable, ya que combina frutos secos (ricos en proteínas y grasas saludables) y frutas (ricas en fibra y antioxidantes). Además, es una receta fácil de preparar y perfecta para cualquier ocasión, desde una reunión familiar hasta una merienda con amigos.
Conclusión:
El pastel de frutos secos y frutas es una opción deliciosa, nutritiva y llena de sabor para aquellos que buscan algo diferente y saludable. Con su combinación de texturas crujientes y suaves, y su sabor natural y fresco, este pastel será el centro de atención en tu próxima comida o merienda. ¡No dudes en probarlo y disfrutar de esta maravillosa receta!