Instrucciones:
- Preparar las Manzanas:
- Lava bien las manzanas, pélalas y quita el corazón. Luego, córtalas en trozos pequeños o en rodajas finas. La idea es que sean pedacitos fáciles de triturar.
- Cocinar las Manzanas:
- Coloca las manzanas en una cacerola grande junto con el agua y el jugo de limón. El limón ayudará a evitar que las manzanas se oxiden mientras se cocinan.
- Cocina a fuego medio-bajo durante unos 20-25 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que las manzanas estén suaves y hayan soltado su jugo.
- Triturar las Manzanas:
- Una vez que las manzanas estén bien cocidas y blandas, usa un tenedor o un procesador de alimentos para triturarlas hasta obtener una consistencia suave. Si prefieres una mermelada con trozos, no es necesario triturar completamente.
- Añadir la Canela y Opcionales:
- Agrega la cucharadita de canela en polvo y, si lo deseas, la vainilla y el edulcorante natural como la stevia. Remueve bien hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados.
- Cocinar hasta Espesar:
- Vuelve a poner la mezcla en la cacerola y cocina a fuego bajo durante otros 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando. La mermelada se irá espesorando a medida que el agua se evapore.
- Verificar la Consistencia:
- Para asegurarte de que la mermelada tiene la consistencia correcta, realiza la prueba del plato frío: coloca una pequeña cantidad de mermelada en un plato frío y pásale el dedo. Si la mermelada no se mueve, está lista. Si está muy líquida, cocina un poco más.
- Enfriar y Guardar:
- Deja que la mermelada se enfríe completamente antes de transferirla a un frasco de vidrio limpio y seco. Guarda la mermelada en el refrigerador, donde se mantendrá bien durante 1-2 semanas.
Consejos Adicionales:
- Otras Opciones de Dulzura: Si prefieres no usar ningún edulcorante, las manzanas dulces como las Fuji y Gala generalmente son lo suficientemente dulces por sí solas. La canela también realza el sabor de la mermelada sin necesidad de azúcar.
- Variaciones: Puedes experimentar agregando otras especias como jengibre o nuez moscada para darle un toque extra de sabor.
- Textura: Si te gusta una mermelada más suave, simplemente procesa las manzanas durante más tiempo. Si prefieres trozos más grandes, puedes dejarlas más enteras.
Beneficios:
- Sin azúcar añadida: Al no usar azúcar refinada, esta mermelada es una opción mucho más saludable, ideal para personas que siguen una dieta baja en azúcar o para quienes quieren controlar su consumo de calorías.
- Fibra natural de la manzana: La manzana es rica en fibra, lo que favorece la digestión y contribuye a la sensación de saciedad.
- Propiedades antioxidantes: La canela no solo aporta sabor, sino que también tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Conclusión:
Esta mermelada de manzana y canela sin azúcar es una alternativa deliciosa y saludable a las mermeladas comerciales llenas de azúcares añadidos. Puedes disfrutarla en tostadas, yogur, avena o incluso como complemento en postres y recetas. ¡Hazla en casa y disfruta de su sabor natural y beneficios para tu salud!